Actualmente en el mercado existen diferentes opciones de luminarias LED, distintos precios y calidades, es por eso que, a continuación, te compartimos algunos aspectos que debes considerar para elegir una luminaria adecuada a tus necesidades.


  • Eficacia energética
  • Larga vida útil
  • Gran calidad de la luz
  • Encendidos instantáneos
  • Ausencia de parpadeos

Veamos elemento por elemento como afecta a estas características:

El chip

El chip LED está fabricado con un material semiconductor (carburo de silicio) de unos 5 milímetros, capaz de generar luz cuando se le aplica corriente. El chip es el verdadero corazón de una luminaria LED. Sobre su base se depositan diferentes materiales, cuya mezcla es la que da el color y la calidad de la luz. El chip está protegido mediante una capa de policarbonato.

El chip instalado en la luminaria es vital para un funcionamiento correcto, ya que de él dependerá en gran medida la calidad y duración de nuestra luminaria.


Driver o fuente de alimentación

Las luminarias basadas en la tecnología LED requieren de una fuente de alimentación para poder convertir la tensión eléctrica. Este dato es lo que hace de la tecnología LED mucho más efectiva que el resto ya que aprovechan la energía eléctrica gracias a este convertidor. Una fuente de alimentación es vital para una correcta eficiencia energética y estabilidad en el funcionamiento.

El factor que mide la efectividad de la luminaria led se mide por el factor de potencia (PFC). Si el PFC es igual a 1 significa que el 100% de la energía que llega a la fuente es aprovechada, en caso de ser un valor del 0,5 tan sólo la mitad de la energía se aprovecha


Placa base

La placa es la encargada de soportar todas las conexiones de los demás componentes de la luminaria, conexiones como el chip o el sistema de disipación del calor. Dependiendo del tipo de gestión térmica utilizada, la placa puede estar fabricada de diferentes componentes conductores (aluminio o cobre) o diferentes capas.


Gestión térmica

La disipación del calor es quizá una de las claves más desconocidas para el funcionamiento y duración de las luminarias LED. Los LED en si no emiten calor (se llama luz fría), pero eso no significa que la luminaria no genere calor y es precisamente la gestión de ese calor es lo que influye en la duración y funcionamiento de la lámpara LED. En el caso de los LED, el calor (al contrario que una bombilla incandescente) sale en la dirección contraria a la luz. Por este motivo es necesario “extraer” ese calor, ya que hasta el 90 % de la energía puede llegar a perderse.

Una buena disipación del calor alargará la vida del chip. Para ese cometido es clave el uso de materiales acordes a la potencia y uso de la luminaria y un diseño que favorezca a la disipación del calor. El calor también puede afectar al color y a la calidad de la luz.

En este sentido también es importante la carcasa exterior. Es importante que sea de un material ligero (aluminio o magnesio), resistente y que su diseño favorezca la disipación del calor.



La óptica

La óptica de las luminarias LED afecta de manera importante en el tipo de iluminación que dan las luminarias. La óptica de las luminarias está compuesta por un conjunto de lentes que determinan la distribución de la luz emitida el LED. Las lentes pueden variar en forma y composición en función de las necesidades de distribución de la luz que requiera la luminaria. Según la forma de la lente el haz de luz puede converger o divergir.



*Fuente: LED BOX NEWS