Un balastro tiene como función regular la corriente, por lo que su buen funcionamiento es esencial. Gracias a este se mantiene el flujo de corriente estable entre las lámparas de distintos tipos. Existen los balastros magnéticos y los balastros eléctricos y en Corporativo CODIST S.A. de C.V. te decimos sus diferencias.


Balastros electromagnéticos


En este tipo de balastros el funcionamiento se basa en el campo magnético generado a través de una bobina de hilo conductor, que puede ser de cobre o aluminio, un arrancador y un condensador. Por sus características, encontramos un efecto colateral en la utilización de estos balastros: el calor. Este calor es una pérdida de energía, lo que resta eficiencia energética.


Balastros electrónicos


Estos balastros cuentan con componentes electrónicos en lugar de los tradicionales encontrados en el balastro electromagnético. Aportan tensión suficiente para que las lámparas fluorescentes se enciendan y limitan la corriente que pasa a través de ellas para que tengan un funcionamiento adecuado.


Debido a su construcción no dependen de las fluctuaciones de la red eléctrica, lo que nos da una iluminación constante.


Actualmente el balastro electromagnético poco a poco ha entrado en desuso gracias a las bondades que el balastro electrónico nos ofrece como bombillas con más cantidad de luz, iluminación estable y la reducción del consumo eléctrico.